Francia y España alertaron que la medida de Estados Unidos supondrá un impacto para todo el comercio internacional, mientras que Brasil dice que hay que fortalecer el multilaterismo.
Los aranceles impuestos el miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump a casi todos los países y territorios del mundo generaron un amplio rechazo, desde Europa —con Francia y España a la cabeza— hasta China y América Latina, donde Brasil, bajo el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva, ve en esta situación una oportunidad para fortalecer el multilateralismo.
La crítica europea
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, consideró brutales e infundados los aranceles impuestos y alertó que supondrán un impacto para todo el comercio internacional. "Van a impactar en el equilibrio de nuestras economías y en ciertos mercados. La amplitud es inédita", advirtió Macron, en una reunión realizada en el palacio del Elíseo con miembros del gobierno francés y con representantes de distintos sectores económicos del país. "Vamos a preparar una respuesta europea. Nada está excluido, todo está sobre la mesa", remarcó el mandatario, dejando en claro que la Unión Europea actuará de manera conjunta.
El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, instó a Trump, a recapacitar y a sentarse en una mesa de negociación con la Unión Europea. "Esto ataca de forma unilateral el vínculo trasatlántico y cuya supuesta reciprocidad es solo una excusa para castigar países, aplicar un proteccionismo estéril y recaudar para tratar de mitigar el déficit que está causando una política fiscal más que cuestionable", indicó, lamentando que nadie en el mundo va a salir inmune de las medidas del repunlicano. "Estoy convencido de que vamos a superar esta crisis injusta, injustificada en la que algunos han decidido meter al mundo", aclaró.
El canciller alemán en funciones, Olaf Scholz, calificó las barreras comerciales estadounidenses como medidas fundamentalmente erróneas que constituyen un "atentado al orden comercial global que ha creado bienestar en todo el mundo", mientras que su ministro de Economía y Clima, Robert Habeck, advirtió: "La manía arancelaria de Estados Unidos puede desencadenar una espiral que también puede arrastrar a países a la recesión y causar daños masivos en todo el mundo, con consecuencias nefastas para muchas personas".
El Gobierno británico abrió una consulta con las partes afectadas sobre las posibles implicaciones que tendría la adopción de medidas de represalia contra los aranceles de Estados Unidos y cuáles son los productos que deberían ser incluidos en esas contramedidas. Así lo comunicó en la Cámara de los Comunes del Parlamento el ministro de Empresas y Comercio, Jonathan Reynolds. "Buscaremos la opinión de las partes británicas a lo largo de cuatro semanas, hasta el 1 de mayo de 2025, sobre los productos que podrían potencialmente ser incluidos en cualquier respuesta arancelaria. Este ejercicio dará a las empresas la oportunidad de tener voz e influencia en el diseño de cualquier acción", afirmó.
"Nadie gana en una guerra comercial"
En el caso de China, este país prometió represalias ante los aranceles del 34 por ciento que se le impusieron, los cuales se suman a las tasas del 20 por ciento ya vigentes, elevando el gravamen total sobre las importaciones chinas al 54 por ciento. "China se opone firmemente a los aranceles y tomará contramedidas para salvaguardar sus derechos e intereses", señaló un portavoz del Ministerio de Comercio chino en un comunicado. "Los gravámenes ignoran las normas del comercio internacional y socavan gravemente los derechos e intereses legítimos de las partes implicadas", explicó.
El portavoz señaló que los aranceles no resolverán los problemas de Estados Unidos. "Solo perjudicarán a los propios intereses estadounidenses, además de poner en peligro el desarrollo económico global y la estabilidad de las cadenas de suministro", afirmó. "Nadie gana en una guerra comercial, el proteccionismo no tiene salida", añadió, además de instar a Estados Unidos a cancelar de inmediato sus aranceles y a resolver adecuadamente las diferencias con sus socios comerciales mediante un diálogo equitativo.
Ante una pregunta en conferencia de prensa sobre la posibilidad de que China negocie con Japón, la Unión Europea o la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático una respuesta coordinada a los aranceles de Trump, el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, respondió sin dar detalles: "Está claro para todos que cada vez más países se oponen al comportamiento intimidatorio unilateral de Estados Unidos".
"Defendemos el multilateralismo"
Mientras tanto en Latinoamérica, el presidente brasileño Lula da Silva afirmó que su Gobierno enfrentará los aranceles impuestos por Trump, que en el caso de Brasil son del 10 por ciento. "Defendemos el multilateralismo y el libre comercio", dijo el mandatario en un acto celebrado en Brasilia. "Responderemos a todo intento de imponer un proteccionismo que no cabe más en este mundo; frente a la decisión de Estados Unidos, tomaremos todas las medidas posibles para defender a las empresas y a los trabajadores brasileños", declaró.
El mandatario progresista aseguró que su respuesta a los aranceles de basará en una ley aprobada el miércoles en el Parlamento brasileño, que autoriza la adopción de represalias para casos de ese tipo, y también en el marco que establecen las normas de la Organización Internacional de Comercio (OMC).
El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que el Gobierno estadounidense se equivoca al poner aranceles a todo el mundo porque eso no le traerá los beneficios que espera y dijo que con esa medida muere el neoliberalismo. "El gobierno estadounidense cree ahora que subiendo aranceles a sus importaciones en general pueda aumentar su propia producción, riqueza y empleo; en mi opinión, puede ser un gran error", dijo Petro en su cuenta de X.
Aún así, el Gobierno colombiano consideró que este contexto es una oportunidad para internacionalizar sus exportaciones. "La reciente imposición de un arancel base del 10 % debe asumirse como una oportunidad para acelerar esta estrategia de internacionalización y consolidar la presencia de nuestros productos en más mercados del mundo", dijeron la Cancillería colombiana y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en un comunicado conjunto.
Los socios del T-MEC
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró que Trump eximiera de los aranceles a los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque seguirán los gravámenes del 25 por ciento a los productos que no están cubiertos por el acuerdo y adicionales del 25 por ciento al acero, al aluminio y a los autos por sus componentes no estadounidenses. "(La no aplicación de nuevos aranceles) tiene que ver con la buena relación que hemos construido con el Gobierno de los Estados Unidos", expresó en su conferencia matutina.
“Por supuesto que nosotros planteamos siempre mantener el tratado y hasta ahora, en una situación que no parecía que iba a ser así, se reconoce al T-MEC, es muy importante, y seguimos trabajando en la negociación para los otros sectores", manifestó la mandataria, mientras que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, agregó en la conferencia que, gracias a este trato diferenciado, el país logró proteger 10 millones de empleos.
Por su parte, Canadá anunció que aplicará aranceles del 25 por ciento a la importación de autos procedentes de Estados Unidos que no se ajustan a las normas del T-MEC. El primer ministro canadiense, Mark Carney, dio a conocer la medida durante una rueda de prensa en la que acusó a Trump de fracturar la economía mundial y acabar con el sistema global de comercio. "Nuestros aranceles, a diferencia de los de Estados Unidos, no afectarán a los componentes de autos porque conocemos los beneficios de nuestro sistema integrado de producción. Y tampoco afectarán al contenido de vehículos de México, que está respetando el acuerdo comercial", explicó.